El mundo empresarial de hoy es para los valientes. Y quien dude está vendido. Estamos en un momento en el que hay que tener más originalidad que nunca para intentar destacar por encima de toda nuestra competencia porque todo el mundo procura ponerse por delante de aquellas empresas que le puedan quitar parte de su pastel, de su nicho de mercado. Es evidente que, para conseguirlo, lo que hay que hacer es marketing. Pero no cualquier tipo de marketing. Lo digital no es que esté de moda, sino que es una auténtica necesidad. Si no apostamos por él y nos quedamos anclados en técnicas del pasado, estamos perdidos.
Hace algunos años, comencé un proyecto empresarial propio y humilde. Trabajaba en una fábrica textil y la verdad es que conozco este mercado, pero estaba cansado de trabajar por cuenta ajena y estar a merced de la cambiante opinión de mis jefes. Tenía un proyecto en mente que era el de abrir una tienda de ropa deportiva y lo primero en lo que empecé a trabajar fue en resolver todo el papeleo que eso conllevaba, además de apostar por todo lo que tuviera que ver con el alquiler de un local comercial que estuviera bien situado y que contara con el espacio que a mí me iba a hacer falta para conseguir convencer a mis clientes de que la mía era la mejor tienda del sector.
Lo que tenía que hacer era apostar por ese marketing digital del que estaba hablando. Y siempre he pensado que este tipo de estrategia tiene una herramienta principal que no es otra que una página web. De ahí va a salir el resto de la imagen y la estrategia que queramos implementar: la de redes sociales, la del posicionamiento seo y sem, la de la publicidad en Google o Meta Bussiness… Hay muchas cosas que pueden ser usadas para potenciar la imagen de nuestro negocio y una de ellas es una página web que va a sustentar, como decimos, cualquier acción que queramos hacer en materia de marketing digital.
Hay mucha gente que está pensando en asuntos como este en España porque, de acuerdo con la información que apuntaba la web de Puromarketing, la inversión en marketing en España creció un 4’8% en 2024 y superaba los 33.480 millones de euros. Una de las claves de ese crecimiento ha tenido que ver con el impulso que las empresas le están dando al marketing digital. Y yo no quería ser menos, por supuesto. Leer cosas así es lo que me animó a seguir deseando con todo mi ser una página web que convirtiera mi negocio en uno de los más importantes de todo el sector en mi comarca.
Me puse manos a la obra para darle a mi negocio esa página web que me permitiera difundir mi imagen de marca de la forma exacta en la que yo quería hacerlo. Necesitaba hacerlo, además, de una manera rápida, antes de que se produjera la apertura, de tal modo que hubiera gente que empezara a conocer qué tipo de prendas iba a vender incluso antes de venir personalmente al establecimiento. Además, y por otro lado, también estaba deseoso de construir una web de compra online para dotar a la empresa de una línea de negocio más que hiciera posible que tanto mi imagen como mis beneficios fueran estupendos.
Una página web no se construye de cualquier manera y menos si está empezando la andadura de nuestro negocio. Es imprescindible apostar por unas líneas básicas que definan quiénes somos. Esas líneas básicas son la identidad visual y el diseño web, desde el punto de vista de los amigos de Seriffa, especialistas en la gestión de todo tipo de diseños para marketing digital y publicidad tradicional y que son quienes se encargaron de construir la página de mi tienda de ropa deportiva. Cuidar de todo esto era fundamental para que mi visibilidad aumentara y lo tenía bastante claro. Por suerte, el tiempo me ha dado la razón.
El proceso, además, fue bastante rápido y, sobre todo, eficaz. Me tuvieron en cuenta para prácticamente todo, presentándome diferentes opciones y las ventajas que tenía cada una de ellas. Fui parte de todos los pasos que se fueron dando y la verdad es que me vino de perlas para ver la evolución y empezar a entender qué podía conseguir con cada una de las propuestas que me estaban pasando. Trabajar de ese modo siempre ayuda a tomar las mejores decisiones y lo cierto es que yo sí sentí que estaba acertando de lleno cuando me decanté por un tipo de diseño. Y eso me hizo ganar en confianza en lo que respecta a la gestión de la tienda.
La verdad es que me ha ido de perlas desde que he empezado a difundir la página web. Lo hice desde una semana antes de la apertura y aquel día las cosas salieron de perlas. Fueron muchas las personas que conocían de antemano cuándo iba a abrir las puertas de mi negocio y buena parte de ellas se habían enterado por la página web. Desde luego, eso me dio un impulso inicial que ha sido muy importante para que ahora pueda disponer de una cartera de clientes muy interesante y que tenga la capacidad de seguir creciendo de cara a los años que están por venir. Por ilusión, desde luego, no va a ser.
Y es que, por si fuera poco, la web no solo me está sirviendo para conseguir mejoras en lo que respecta a la popularidad de mi negocio, para impulsar las ventas en tienda, sino también para promocionar todo lo que tiene que ver con la venta online, que no es poca cosa. La facturación entre una cosa y la otra está bastante repartida en mi caso y la verdad es que eso es suficiente como para que los beneficios estén llegando por sí solos. Las cosas van muy bien y solo espero que continúen de ese modo por mucho tiempo. El marketing digital va a ser mi mejor aliado para tratar de conseguirlo.
Soy una especie de pionero en esto
Según una noticia que se publicó en la web de It Reseller, solo el 31% de las pequeñas y medianas empresas españolas tiene página web y solamente el 2% de ellas cuenta con ecommerce. Estamos hablando de datos que dejan en evidencia a muchas de las empresas de nuestro país y la verdad es que no cabe la menor duda de que eso deja claro que tenemos un margen de mejora considerable. Son datos del mes de diciembre del año pasado pero que también se podrían extrapolar a la realidad que tenemos en los tiempos que corren. Y yo no quería perderme las posibilidades que me aportaba el hecho de tener una página web.
Digo que soy una especie de pionero en esto porque, en el municipio en el que vivo y en el que también tengo mi tienda, las pequeñas o medianas empresas no suelen tener página web. He sido uno de los primeros que se ha metido en una acción de este tipo, que ha contado con una herramienta así. Y todo el mundo se ha dado cuenta de que ha sido una de las claves que ha permitido que mi negocio se haya convertido no solo en uno de los que resultan más conocidos en todo el pueblo, sino también en uno de los que más beneficios aportan y de los que, a su vez, más futuro tienen.
De hecho, a raíz de que yo he apostado por disponer de una página web, muchas de las empresas que se encuentran cerca de mí físicamente han apostado por esto. De alguna manera, muchas de las entidades de mi municipio se han fijado en mi marketing, en lo que he ido haciendo a lo largo de los últimos tiempos, para reforzar todo lo que tenga que ver con su empresa. No cabe la menor duda de que esto ha revitalizado buena parte de la economía local. Y es que es incluso interesante el hecho de saber que hay muchos de esos negocios que no solo se han conformado por hacer una página web, sino que también han apostado por una estrategia dirigida al lanzamiento del comercio electrónico.
Ojalá que las pequeñas y medianas empresas tengan la posibilidad de seguir creciendo en este sentido de cara a los próximos años. Es el futuro del comercio local. Muchas veces, cuando pensamos en qué clase de cosas podríamos hacer para tratar de que los negocios locales se mantengan y le ganen la partida a las grandes franquicias, no solemos tener en cuenta la importancia que tiene una página web para trata de equilibrar la situación que se genera en todos estos ámbitos. Y es que tanto esa web como cualquier herramienta de marketing digital tiene que ser parte de una estrategia orientada a conseguir competir en igualdad de condiciones contra esas grandes franquicias y evitar de ese modo que el comercio local se extinga para siempre.